Desde la pandemia, el boom de la terapia online no ha hecho más que expandirse. Somos muchas las profesionales que, por diferentes motivos, ofertamos ssesiones online. Para que puedas tomar una decisión informada, te dejo algunos datos sobre las dos modalidades.
¿Funciona la terapia online?
Sí, la terapia online ha demostrado obtener resultados similares o iguales a los de la terapia presencial en un amplio abanico de escenarios. Hay numerosas investigaciones que dan fé de su potencial y efectividad (Andersson et al., 2023).
Dicho esto, hay algunos factores a tener en cuenta para elegir qué es mejor en tu caso.
Desplazamientos
Si haces terapia online, puedes ahorrarte el tiempo de desplazamiento al despacho de tu terapeuta. Esto reduce el coste económico de ir a terapia y aumenta la disponibilidad. Por ejemplo, puedes hacer sesiones mientras estás de viaje en otros lugares, lo que aporta una flexibilidad que mucha gente valora.
Además, en el caso de que hayas buscado una profesional especializada en un tema en concreto, es posible que no haya otra persona con su formación o enfoque en tu zona. La terapia online permite acceder a los servicios de profesionales que, de otra manera, resultarían inaccesibles.
La terpia online puede facilitar el acceso a terapia en el caso de personas con movilidad reducida o ciertas dificultades sensoriales.
Espacio
El espacio suele ser uno de los grandes contras de la terapia online. Venir presencialmente a la consulta asegura que dispondrás de un espacio privado y seguro durante la sesión. Cuando se hace la terapia en casa, es posible recibir interrupciones, preocuparse porque la conversación se puede estar oyendo o que se eviten ciertos temas porque las personas involucradas están en casa en ese momento.
También es necesario contar con buena conexión y/o cobertura para poder realizar la sesión sin contratiempos.
Motivo de consulta
No todos los problemas se pueden resolver con el mismo método, y esto se extiende a la modalidad de terapia (Meyer-Keirath et al, 2026).
En un caso de fobia a volar, por ejemplo, no suele ser viable que el terapeuta acompañe al paciente al aeropuerto para hacer exposición en vivo. Ofrecer hacer una sesión online o por teléfono puede facilitar esta parte del tratamiento en fobias, en la que el paciente se enfrenta en la vida real al estímulo aversivo.
Por otra parte, en casos de depresión grave, riesgo alto de suicidio, evaluaciones neuropsicológicas o trastornos de la personalidad es frecuente que tu terapeuta prefiera verte en persona para poder evaluarte y llevar un seguimiento riguroso de tu estado.
En la práctica, es frecuente que las terapeutas combinemos terapia online con presencial, según el momento del tratamiento en el que nos encontremos y las necesidades de la persona.
Tipo de intervención
De forma similar al punto anterior, hay ciertos tipos de evaluación e intervención que resulta complicado aplicar online, sobre todo las que se basan en el movimiento o las que dependen de materiales físicos.
Por ejemplo, una evaluación integral de autismo no se suele hacer online, ya que necesitamos poder ver a la persona interactuar con personas e instrumentos como parte del proceso de evaluación. Los juguetes, figuras y aparatos usados en las evaluaciones suelen estar estandarizados para asegurar la rigurosidad de la prueba, por lo que es complicado sustituiros.
Además, para no perder información del lenguaje no verbal, una sesión presencial es mucho más adecuada.
Vínculo con tu terapeuta
Si el proceso terapéutico marcha como debería, el vínculo con tu terapeuta debería formarse tanto si las sesiones son presenciales como si son online. Existe la posibilidad de que no tengas afinidad o feeling con la persona que has escogido, pero el formato no suele afectar (Seuling et al, 2024).
Sin embargo, mucha gente tiene preferencia por hacer terapia en una modalidad en concreto. Mientras hay quien valora poder verse cara a cara con su terapeuta y disfrutar de un espacio de terapia físico, otras personas prefieren la comodidad y seguridad de sus casas.
Esta preferencia existe tanto en pacientes como en terapeutas. De hecho, te puedes encontrar tanto con gente que reniega de la terapia online y solo ofrece consultas presenciales, como con terapeutas que trabajan exclusivamente online.
Algunos profesionales no se sienten igual de cómodos o desenvueltos online por un sinfín de factores: enfoque terapéutico, tipo de herramientas que usan en terapia, preferencias personales, etc. (Lin et al., 2025). Para recibir una terapia de calidad, es importante que tanto tú como tu terapeuta estéis cómodos con el formato.
Tiempo para ti
Venir físicamente a terapia es un tipo especial de self-care. Algunos pacientes me han explicado que aprovechan la ida y vuelta de la consulta para tener un ratito de desconexión: dar un paseo, mirar escaparates, ir directos después al gimnasio, pasarse por su cafetería favorita al salir, reflexionar sobre lo hablado, ver a algún amigo.
Las pequeñas rutinas que se pueden construír alrededor del acto de venir a la sesión pueden llegar a ser tan sanadoras como la propia sesión para algunos pacientes.
A mayores, considero positivo que los pacientes puedan separar su vida doméstica del proceso terapéutico. La consulta es un espacio neutral, fuera del alcance de las personas y situaciones de tu vida diaria. El simple hecho de estar en un espacio diferente nos puede ayudar a ver las cosas de forma diferente, facilitando los procesos de cambio.
Por supuesto, las casuísticas personales no permiten, en algunos casos, poder tomarnos este tiempo personal. Os dejo una lista de posibles perfiles que creo que se pueden beneficiar más de un tipo concreto de terapia.
Personas que se pueden beneficiar especialmente de hacer terapia online:
Tienen hijos pequeños que no pueden dejar al cuidado de otras personas
Cuidan de personas dependientes
Viven en el extranjero de forma temporal
Viajan mucho por trabajo
Viven en otra localidad y el desplazamiento supondría un esfuerzo considerable
Tienen movilidad reducida
Tienen dificultades sensoriales que dificultan el salir de casa
Al inicio del tratamiento, ciertos casos de TOC, ansiedad social, agorafobia, etc.
Personas que se pueden beneficiar especialmente de hacer terapia presencial:
No cuentan con un entorno privado en el que hacer terapia online
Ciertos diagnósticos como depresión mayor, TCA, trastornos psicóticos o trastorno bipolar
Casos de trauma o disociación
Tratamiento de adicciones
Si padecen crisis agudas o descompensación emocional grave
Cuando hay riesgo alto de suicidio
Autolesiones frecuentes o difíciles de controlar
Esto es meramente orientativo y se ha de valorar caso por caso, ya que cada persona y tratamiento son únicos.
Como siempre, si tienes dudas, te recomiendo que lo consultes con tu terapeuta para que te asesore sobre qué modalidad se adapta mejor en tu caso.
Si quieres comenzar tu proceso conmigo y no sabes si venir online o en persona, recuerda que me puedes contactar al correo evafernandezmurias@gmail.com o mediante el formulario disponible aquí.
Estoy a tu disposición para resolver cualquier duda que te surja.
Bibliografía
Andersson, G., Titov, N., Dear, B. F., Rozental, A., & Carlbring, P. (2023). Therapist-supported Internet-based cognitive behaviour therapy yields similar effects as face-to-face therapy for psychiatric and somatic disorders: An updated systematic review and meta-analysis. World Psychiatry, 22(2), 305–314. https://doi.org/10.1002/wps.21089
Hagi, K., Kurokawa, S., Takamiya, A., Koshiyama, F., Kishimoto, T., & Mimura, M. (2023). Telepsychiatry versus face-to-face treatment: Systematic review and meta-analysis of randomised controlled trials. The British Journal of Psychiatry, 223(3), 407–414. https://doi.org/10.1192/bjp.2023.66
Lin, T., Aafjes-van Doorn, K., Heckman, T. G., Antebi-Lerman, E., & Anderson, T. (2025). Are therapists less skilful in teletherapy than in-person therapy scenarios? A latent profile analysis of facilitative interpersonal skills. Clinical Psychology & Psychotherapy, 32(1), e70047. https://doi.org/10.1002/cpp.70047
Meyer-Keirath, C., Wallis, H., Kaus, M., Schenk, M., Holzhaus, J., Rometsch, C., Buntrock, C., Apfelbacher, C., & Junne, F. (2026). Comparing video-based and face-to-face psychotherapy: Systematic review and multilevel meta-analysis across mental disorders. Journal of Medical Internet Research, 28, e89177. https://doi.org/10.2196/89177
Seuling, P. D., Fendel, J. C., Spille, L., Göritz, A. S., & Schmidt, S. (2024). Therapeutic alliance in videoconferencing psychotherapy compared to psychotherapy in person: A systematic review and meta-analysis. Journal of Telemedicine and Telecare, 30(10), 1521–1531. https://doi.org/10.1177/1357633X231161774

